Hamdi y Fatima son dos jóvenes del sur de Marruecos que vinieron hace algunos años a trabajar a España persiguiendo el sueño de que sus estudios superiores les abrirían puertas de buenos trabajos.
Pronto despertaron a la cruda realidad, el único trabajo que encontraron fue en las labores de un almacén de lechugas en uno de los pueblos del campo de Cartagena.
Lo peor no fue eso. Lo malo vino después.
Estas dos chicas que rondan los veinte muy pocos años, son unas morenazas de grandes ojos.
Y esa misma gracia física le llamó la atención a uno de los capataces, hombrón de confianza de los propietarios del almacén.
Y comenzó el acoso, primero disimuladamente, después violentamente, al final las dos chicas fueron despedidas por los informes del hombrón.
Fátima regreso a su país, Hamdi se ha ido a un pueblo Cántabro a trabajar de traductora.
Ninguna de las dos se ha recuperado de las secuelas sicológicas del acoso sexual.
Algo parecido le pasó a la hija de unos amigos, esta chica no era inmigrante y el trabajo era el de secretaria de dirección, en una multinacional muy conocida.
Estos casos que hoy cuento, se suman a los miles que no se divulgan por miedo ú otras razones de acoso sexual.
Pero…..¿Qué es el acoso sexual en el trabajo? y ¿ cómo saber si estás ante una situación de acoso sexual?
Estos son algunos ejemplos para detectar una situación de acoso:
Que te cuenten chistes de contenido sexual sobre la mujer.
Que recibas piropos y comentarios sexuales.
Que te pidan reiteradamente citas.
Que te hagan gestos y miradas insinuantes.
Que te hagan preguntas sobre tu vida sexual.
Que te pidan abiertamente relaciones sexuales.
Que haya un acercamiento excesivo.
Que te abracen y te besen cuando no lo desees.
Cuando recibas tocamientos, pellizcos o acorralamientos.
Cuando te presionen para obtener sexo a cambio de mejoras.
Que tengas que realizar actos sexuales bajo presión de despido.
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Pagina publicada en EL CRISOL DE LA CORDURA